¿Por qué nos llamamos ENIAC?

Antes de que existiera la industria tecnológica como la conocemos, ya había mujeres programando la primera computadora electrónica de propósito general de la historia. Esta es esa historia.

THE ENIAC · Panel de control

Recreación visual e ilustrativa del panel de ENIAC — no es una simulación funcional de la máquina real.

Programadoras de ENIAC operando el panel de control, 1946

Betty Jennings (Bartik) y Frances Bilas (Spence) operando el panel principal de ENIAC, 1946. Dominio público (Ejército de EE. UU.) / Wikimedia Commons.

Jean Bartik Betty Holberton Kathleen Antonelli Marlyn Meltzer Frances Spence Ruth Teitelbaum
1943

Una guerra que necesitaba más matemáticas de las que había

El ejército de EE. UU. encarga a la Universidad de Pensilvania construir una máquina capaz de calcular trayectorias de artillería en minutos, un trabajo que a un equipo humano le tomaba semanas. Ese proyecto secreto se llamó ENIAC: Electronic Numerical Integrator and Computer.

1945

Seis mujeres, ningún manual

Kay McNulty, Jean Jennings, Betty Snyder, Marlyn Wescoff, Fran Bilas y Ruth Lichterman fueron elegidas para programar ENIAC. No existían lenguajes de programación ni teclados: tuvieron que entender 18,000 bulbos y kilómetros de cables leyendo diagramas de ingeniería, y "programaban" moviendo cables y girando interruptores a mano.

Febrero 1946

El día que ENIAC calculó en 20 segundos lo que tomaba 20 horas

En la demostración pública, ENIAC resolvió una trayectoria balística casi al instante. La prensa aplaudió a los ingenieros que construyeron la máquina; las seis mujeres que la programaron y la hicieron funcionar ese día ni siquiera fueron nombradas.

Décadas después

Recuperando sus nombres

Durante más de 40 años, estas seis mujeres aparecieron sin nombre en fotografías históricas, catalogadas como "modelos" o personal de apoyo. Fue hasta que investigadoras como Kathy Kleiman empezaron a preguntar "¿quiénes son ellas?" que sus historias empezaron a reconstruirse.

1997

El reconocimiento, por fin

Las seis programadoras de ENIAC fueron incluidas en el Salón de la Fama de Women in Technology International, medio siglo después de haber escrito, literalmente con las manos, el primer software de la historia.

Hoy

Por eso nos llamamos ENIAC

Antes de que existiera una "industria tecnológica", ya había mujeres construyendo software desde cero, sin mapa ni precedente. Esta comunidad lleva ese nombre como recordatorio: el lugar de las mujeres en la tecnología no es nuevo, es el origen.

A cada mujer que abrió una puerta que nadie más había tocado. A las que calcularon sin ser nombradas, a las que inventaron sin ser citadas, a las que enseñaron, curaron, programaron y emprendieron sin un camino ya trazado. Su trabajo no fue la excepción: fue el cimiento silencioso sobre el que se construyó todo lo que vino después.

Esta comunidad existe para que la próxima generación de mujeres no tenga que empezar en el olvido.

Sigamos construyendo y aprendiendo JUNTAS.

Únete a la comunidad, ven a un evento, o cuéntanos tu historia.